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Octubre 2013    19 de abril de 2014
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Malasia, un destino que cautiva y sorprende

Con casi 25 millones de habitantes y una extensión de 329.750 km2 Malasia ocupa el sur de la península malaya y el norte de la isla de Borneo siendo un destino sorprendente para el viajero.

El Mar de la China Meridional divide el país en 2 partes: la Malasia Peninsular (o península malaya) y la Malasia del este. La península malaya hace frontera en el norte con Tailandia y en el sur con Singapur, y por otro lado, Sarawak y Sabah en la isla de Borneo forman la Malasia del Este, rodeada en el sur por Indonesia.

                               

Un poco de historia
Los primeros europeos que llegaron a este país surasiático, antiguamente conocido como “Malaya”, fueron los portugueses a principios del siglo XVI, seguidos de los holandeses en 1641 y de los ingleses en 1876. La península malaya se desarrolló como uno de los centros comerciales más grandes del sureste asiático, origen de la diversidad que caracteriza hoy en día a la sociedad malaya.

Los lazos con Gran Bretaña duraron hasta 1957, después de la negociación entre Tunku Abdul Rahman Putra Al-Hay, conocido como el padre de la independencia, y el gobierno Británico. Desde entonces el país ha sabido mantener una armoniosa convivencia entre todos sus habitantes, que, de hecho, son una mezcla de chinos, indios, árabes y nativos. Malasia es un territorio de gran diversidad y pluralidad y éste es uno de los hechos que más sorprende en el viaje.

Kuala Lumpur, la ciudad de la diversidad
Entre las principales destinaciones turísticas del país destaca su capital, Kuala Lumpur, ciudad donde los rascacielos más altos (las emblemáticas Torres Petronas o la imponente Torre Kuala Lumpur) conviven con edificios coloniales (Estación Central, la gran mezquita Nacional de Masjid Negara) e innumerables templos hindúes, chinos y musulmanes. Todo ello sin dejar a un lado la captación del interés mundial gracias a la modernidad del segundo recinto de fórmula 1 más grande de todo el mundo: el circuito internacional de Sepang.

                                

Kuala Lumpur acoge las torres gemelas más altas del mundo, Las Torres Petronas. Tienen 88 plantas, una altura de 451.9 metros y están unidas por un puente en la planta 41. Es la altura máxima a la que se puede subir, ya que a partir de la planta 42 están ubicadas las oficinas de la petrolera Petronas y el acceso está restringido. Estas torres han cautivado Hollywood en diversas ocasiones. Para subir por el puente que las une hay que madrugar para recoger las entradas, que son limitadas.

                                



Otro de los edificios más emblemáticos es la “Torre Kuala Lumpur” (KL Tower). Precedida de sendos edificios en China, Canadá y Rusia, se alza como la cuarta torre de comunicación más alta del mundo, con 421 metros. De estructura metálica y de cristal, se puede subir y disfrutar de las espectaculares vistas de la ciudad mientras se come en su famoso restaurante giratorio.

La transformación que el perfil de la ciudad ha experimentado durante los últimos años deja entrever los vistosos contrastes en los estilos arquitectónicos de Kuala Lumpur. El centro de la ciudad conserva zonas donde las raíces malayas y los animales exóticos están presentes y un buen ejemplo de ello es el “Bukit Nanas Forest Reserve”. Situado al lado de la Torre KL, este bosque tiene una extensión de 10.5 hectáreas y fue declarado reserva forestal en 1906.

                                  

Otra de las grandes apuestas de la ciudad para promocionar el país y captar turistas es la gran multitud de comercios. Kuala Lumpur es el olimpo de las compras: mercados nocturnos, tiendas de barrio y una gran variedad de centros comerciales con tiendas de todo tipo y marcas de moda internacionales. En el “Central Market” o en el distrito de Bintang se pueden comprar recuerdos autóctonos, como los batik (vestidos de seda hechos a mano, típicos de Asia y originarios de la India), los songtek (telas brocadas tejidas con hilo de oro o plata) y el apreciado té de Cameron Highlands. El regateo forma parte de la cultura malaya y para los que dejan las compras para el último momento, el tiempo de espera en el moderno aeropuerto KLIA (Kuala Lumpur International Airport) servirá para visitar el centro comercial libre de impuestos Tropicul, pensado, como la mayoría de infraestructuras del país, para la comodidad del viajero.

Si nos alejamos un poco de Kuala Lumpur, a 12 km encontramos una de las atracciones turísticas más populares de Malasia: las “Batu Caves” (Cuevas Batu). El Dios hindú Subramanian preside la cueva principal de este venerado santuario y para acceder a las cuevas del interior hay que subir 272 escalones. Estalactitas y estalagmitas rodean esta peculiar galería, junto con escenas de la mitología hindú al pie de esta pequeña gruta.

                                  

Sarawak, la Malasia más auténtica

Es el estado más grande del país y está situado en la exótica isla de Borneo. En Sarawak descubrimos la flor más grande del mundo, la Rafflesia (en el Gunung Mulu National Park), y la tribu más grande de Malasia, los Iban. En total, en Sarawak y Sabah conviven 25 tribus que viven en perfecta armonía: los Iban (antiguamente pescadores), los Bidayuh (hombres de tierra), los Melanau (gente local) y los Orang Ulu (la gente del interior).

                                 

Los antiguos pescadores o Iban son una de las tribus más antiguas de Malasia y viven en unas unidades familiares de madera unidas por un techo común, las longhouses (casas largas). Situadas en el interior de la isla, estas características casas son una gran atracción para el turista. Para llegar a ellas hay que tomar unos kayaks de madera y hacer un recorrido río abajo. Para asegurar el bienestar espiritual de todos sus miembros, los Iban siguen unos rituales y unos códigos de conducta propios, y el tuai rumah, o jefe de la tribu, se encarga de que esto se cumpla.

Es posible convivir con ellos y descubrir cómo viven. Las familias de las longhouses utilizan ropa contemporánea en el día a día pero llevan los vestidos tradicionales cuando celebran alguna ceremonia especial o muestran sus costumbres a los turistas. Estas celebraciones les ayudan a preservar y mantener vivas las costumbres ancestrales de sus antepasados.

                                   


Para los amantes del mar, Langkawi
Malasia cuenta con 4.675Km de costas, sumados en 1.007 islas, de las cuales 38 han sido declaradas parques marítimos. El archipiélago de Langkawi es una buena muestra y un final de viaje espectacular. Está formado por 104 islas en marea baja y 99 en marea alta, con diferentes resorts a escoger entre estas playas auténticamente paradisíacas. Los más atrevidos tienen la opción de practicar la escalada, recorrer los famosos 7 pozos con cascadas (Seven Wells), hacer trekking o tirarse en tirolina en medio de la selva.

                                   

La ciudad principal de Langkawi es Kuah, donde se haya la plaza Dataran Lang, con la prominente estatua de la gigante águila que mira hacia el mar y al lado de la mezquita de Kuah. El mausoleo de Mahsuri, a 12 km de Kuah, es otra de las atracciones turísticas de la isla. Según la leyenda, y en Malasia hay muchas, Mahsuri fue acusada de falso adulterio y al ser ejecutada su sangre fluyó blanca como símbolo de su inocencia. Verdad o no, la maldición cayó sobre la isla durante 7 generaciones y ahora, que empieza la octava, los habitantes de la zona aseguran que se inicia una época de gran prosperidad para los malayos.

                                     

Información de utilidad:
Cómo llegar: en avión desde París con Malaysia Airlines (www.malaysiaairlines.com). Para moverse por el suroeste asiático Airasia (www.airasia.com). Para moverse por el interior consultar las webs de transporte www.ktmb.com.my y www.monorail.com.my. La página web del transporte al aeropuerto es www.kliaexpress.com.
Pasaporte: es necesario y no se necesita visado si el viaje es inferior o igual a 3 meses.
Moneda: ringgit o dólar malayo. Los euros se pueden cambiar directamente al llegar al país, en el mismo aeropuerto.
Idioma: el malayo, Bahasa Melayu, es la lengua oficial, pero algunos estados tienen diferentes dialectos. Actualmente casi todo el mundo habla inglés.
Clima: muy húmedo, calor tropical, con temperaturas más frescas a cotas altas y lluvias desde el mes de noviembre hasta febrero.
Vacunas: no se exige ninguna vacuna pero, si se decide ir a las zonas más boscosas o a la selva, es necesaria la medicación para la malaria o paludismo. Consultar con centros de vacunación internacional.
En la maleta: no olvidar la crema solar protectora ni el repelente de mosquitos. Se recomienda ropa fresca de algodón, gorra e impermeable, si vais en época de lluvias.
Comida: la cocina malaya es con salsas, especias y picante. El acompañamiento estrella es el arroz. Una de las frutas más preciadas es el Durian, aunque debido al fuerte olor que desprende está prohibida en los hoteles.
Diferencia horaria: GTM + 8 horas.
Webs de interés:
www.tourismmalaysia.gov.my (Información turística de Malasia)
www.virtualmalaysia.com (Información general de Malasia)
www.sarawaktourism.com (Información general del estado de Sarawak)
www.sabahtourism.com (Información general del estado de Sabah)
www.wildlife.gov.my (Información sobre los parques nacionales de Malasia)
www.forestry.gov.my (Página Web del Departamento Forestal de Malasia)
www.hotels.org.my (Asociación malaya de hoteles) 

                                

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