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Hemeroteca :: Edición del 25/02/2013 | Salir de la hemeroteca
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Murcia, una región al ritmo de la historia

Te proponemos un viaje por Murcia a través de su historia pasada,presente y futura Situada en un marco de extraordinaria belleza natural, abrazada por cinco colinas

Cartagena, puerto de culturas

Situada en un marco de extraordinaria belleza natural, abrazada por cinco colinas y abierta al mar por el Mediterráneo, se alza la milenaria ciudad de Cartagena, enclave estratégico para las grandes civilizaciones de la antigüedad. Heredera del patrimonio de otras culturas, hoy en día la ciudad transmite la sensación de ser un lugar moderno que ha sabido conservar y potenciar el esplendor de tiempos pretéritos.

De esta ciudad, conocida en un tiempo como Qart Hadast, partió Aníbal con sus elefantes hacia Italia al comenzar la Segunda Guerra Púnica. Aquí venció Escipión a Asdrúbal y aquí se emplazó la tercera colonia en importancia de toda la Hispania romana. Durante esta época, el emperador realizó un gran proceso de romanización, rebautizando la villa como Carthago Nova y dotándola de un gran foro y varios monumentos. Uno de ellos reaparece después de 2.000 años para convertirse en el símbolo de la ciudad cultural del siglo XXI: el Museo del Teatro Romano de Cartagena, recientemente inaugurado.

                                               

Tras acceder al conjunto, creado y diseñado por el arquitecto Rafael Moneo, y dejar atrás la sala de audiovisuales y el recinto expositivo, se llega a un corredor que lleva al visitante a través de un maravilloso viaje en el tiempo. De la Edad Moderna a la Edad Media; de allí a Bizancio y, por fin, a la época del Gran Imperio Romano. Al término del pasillo, una gran estatua de Augusto pone de manifiesto la supremacía del César. Unas escaleras eléctricas conducen hasta las catacumbas de la antigua catedral, ubicadas en el nivel superior. Al salir, un magnífico graderío nos hace sentir el esplendor de una era. Estamos en el Teatro Romano de Cartagena.

                                             

El espacio escénico sigue el modelo arquitectónico de Vitrubio, y consta de un frente de doble columnata, de orchestra, cávea, en la que se situaban los espectadores según su rango social, proscenio y pórtico.

Elemento omnipresente en todas las civilizaciones, umbral de manifestaciones sagradas vinculadas a rituales de música y danza, transmisor de ideas y canal para la expresión política y crítica. El teatro se ha integrado en un proyecto global que incardina el espacio museístico propiamente dicho, el Palacio de Riquelme, la Iglesia de Santa María la Vieja y una zona verde que enlaza con los restos medievales del Castillo de la Concepción.
Además, la considerable riqueza de las piezas halladas ha ofrecido a la ciudad portuaria la oportunidad de convertirse en un referente cultural. De su concepción ornamental original caben destacar algunos elementos que todavía se mantienen en óptimo estado de conservación, como las aras dedicadas a la tríada capitolina (Júpiter, Juno y Minerva), los capiteles corintios del frente escénico y una escultura de Apolo tocando la cítara.
La visión de la Cartagena Romana se completa con visitas a otros centros de interés como el Decumano, antigua calzada de la época, el Augusteum, en el que se rendía culto al emperador, o la Casa de la Fortuna, de la que destacan sus pinturas murales y sus mosaicos.

Cartagena Puerto de Culturas ofrece a los visitantes otras atractivas sugerencias para el tiempo libre. A bordo del catamarán turístico se puede llegar al Fuerte de Navidad, una antigua batería de costa convertida hoy en Centro de Interpretación de la Arquitectura Defensiva del Mediterráneo. Además, durante la travesía se puede tener una visión general de todo el sistema de fortificaciones defensivas que custodia esta tierra: monumentos, castillos, baterías de costa… Otras opciones interesantes pasan por visitar el Castillo de la Concepción, reconstruido por Alfonso X y por Enrique III sobre los restos de lo que fue un presidio romano, el Refugio-Museo de la Guerra Civil y la Muralla Púnica.

                                              

Lorca, taller del tiempo
Lorca, la ciudad de los Cien Escudos, es el siguiente destino. Allí, un original taller del tiempo invita a recorrer la Edad Media. Fachadas blasonadas, escudos nobiliarios, casas y palacios conforman uno de los centros históricos más importantes del levante español. Una impresionante riqueza patrimonial que le ha valido la declaración de conjunto histórico-artístico desde 1964.

Lorca Taller del Tiempo propone empezar a conocer la ciudad en su centro de visitantes, situado en el restaurado Convento de la Merced, donde se muestra la evolución del núcleo urbano, desde la Prehistoria hasta nuestros días, pasando por la época romana, la árabe y el nacimiento de la ciudad moderna. Éste es el mejor sitio para recibir información sobre la oferta turística y de ocio.

                                             

En cualquier caso, la primera parada te conducirá sin duda a la Fortaleza del Sol, atalaya defensiva y seña de identidad de lorquinos de todos los tiempos, que en la actualidad se ha convertido en un espacio temático. De hecho, se trata del primer castillo de España que combina elementos interactivos con escenas de historia en vivo para disfrutar de una experiencia inolvidable.

                                               

En la Torre del Espolón se cuentan los apasionantes encuentros y escaramuzas entre los musulmanes y cristianos. El castillo también conserva dos aljibes a través de los cuales se conocen más detalles de la historia. El mayor de ellos acoge una exposición dinámica, mientras que el menor alberga una muestra del agua a través de la historia.

                                               

De este enclave fronterizo tampoco pasa desapercibida su singular Semana Santa que, gracias a los Museos de Bordados, se puede conocer en cualquier época del año. En estos museos, los Pasos Azul, Blanco, Encarnado y Morado exhiben la belleza y espectacularidad de los mantos bordados en oro y seda que se lucen en la Semana de Pasión, declarada de Interés Turístico Internacional.

                                               

No conviene marcharse de Lorca sin antes visitar edificios tan bellos como la Ex-Colegiata de San Patricio, la Casa de los Mula y el Palacio de Guevara, sin duda alguna uno de los monumentos más emblemáticos del barroco civil levantino. Su museo arqueológico, con sede en la Casa de los Moreno, es un bello palacio renacentista de clara influencia italiana donde esperan restos arqueológicos del Paleolítico, Neolítico y Calcolítico, y espacios temáticos dedicados a la numismática y al Castillo.

                                              

Caravaca, ciudad santa
El camino por la cultura nos lleva después hasta Caravaca de la Cruz, una de las cinco ciudades santas del mundo que tiene el privilegio de celebrar el Año Jubilar Perpetuo, siendo el próximo en 2010. La historia de esta ciudad está íntimamente ligada a su reliquia.

Según cuenta la leyenda, en el año 1232 y estando la villa en poder de los musulmanes, tuvo lugar el milagro de la Cruz, cuando el rey moro se convirtió al cristianismo tras contemplar cómo dos ángeles bajaban del cielo una cruz para que un sacerdote que estaba preso en el castillo pudiera decir misa.

La leyenda dio lugar a la construcción del Castillo de la Vera Cruz, donde se guarda la Santísima y Vera Cruz, en cuyo interior se atesora la joya de la ciudad: un Lignum Crucis, trozo de madera perteneciente al leño en el que fue crucificado Jesucristo.

                                               

El interior del castillo gira en torno a la historia de la aparición. Así, en el Museo de la Vera Cruz conocerás la historia de la Santa Reliquia, el ajuar litúrgico y la arqueología del Santuario y podrás admirar las tablas pintadas que narran la historia de la Cruz, la casulla que según la tradición vestía el clérigo Ginés Pérez de Chirinos cuando ofició la misa de la Aparición y la arqueta de plata en la que se guarda, desde hace 612 años, el relicario del Lignum Crucis.

                                               

El recorrido por esta ciudad de leyenda nos lleva al Museo Arqueológico. La antigua iglesia de la Soledad acoge en la actualidad la forma de vida de los antepasados del lugar, con piezas como los ajuares del Calcolítico, las cerámicas del Argar o los restos de los templos romanos más antiguos de España.

                                               

Parada obligada es también el Museo de la Fiesta, edificio conocido como Palacio del Marqués de San Mamés o Casa del Señor de Uribe. Este hermoso palacio descubre la espectacularidad de las Fiestas de la Santísima y Vera Cruz, declaradas de Interés Turístico Internacional, y permite ver de cerca los vestidos que lucen moros y cristianos, así como saber la historia y espectacularidad de los Caballos del Vino y sus magníficos atalajes.

                                               

Antes abandonar Caravaca de la Cruz es obligado pasar por el Paraje Natural de Las Fuentes del Marqués y, allí mismo, visitar el Torreón de los Templarios, lugar donde te espera una exposición interactiva muy entretenida sobre los secretos de la naturaleza.

                                               

DESTACADO
Floridablanca, la Utopía Reformadora
Doscientos años después de su muerte, José Moñino y Redondo, Conde de Floridablanca, vuelve a su ciudad natal, Murcia, para protagonizar una exposición que, a través de pinturas, documentos, libros, joyas y esculturas, nos conducirá de lleno hasta la realidad española del siglo XVIII.

La exposición “Floridablanca, la Utopía Reformadora”, que se desarrollará hasta el próximo 8 de diciembre de este año, nos presenta el entorno familiar y la trayectoria política de este personaje considerado como una de las principales figuras de la Ilustración. Además, nos da a conocer su caída y retiro, los años de prisión en Pamplona, el retorno a Murcia y su muerte en Sevilla en 1808.

                                                                         

La muestra, que se puede ver en dos sedes, el Centro Cultural Las Claras Cajamurcia y la Sala San Esteban, reúne obras de grandes artistas como Goya, Batoni, Mengs, Ferro, Bayeu, Vergara, Houasse, Flaugiers y Giaquinto, y otras piezas de gran valor procedentes de museos e instituciones de toda Europa. Cabe destacar una colección constituida por 37 monedas y 32 medallas del siglo XVIII, varios lienzos procedentes del Museo de Versalles, relojes de la Real Fábrica, así como porcelanas y objetos personales pertenecientes a algunos de los personajes más significativos de esta época.

El acceso a la exposición será gratuito mediante reserva de día y hora comenzando la visita en el Centro Cultural Las Claras. También existe la posibilidad de contratar visitas guiadas y audioguías.

Información y reservas:
www.murciaturistica.es
www.floridablanca2008.es
Tel.: 902 107 742

                              

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